Terceros países

El paso a la moneda única también tiene repercusiones fuera de la Unión Europea. Aquí se recoge una selección de textos de interés sobre el impacto —comercial, económico y financiero— del euro en los países no pertenecientes a la Unión Europea.
Acuerdos monetarios y cambiarios de la Comunidad y los Estados miembros con terceros países o territorios

Nota informativa: Dirección General de Economía y Finanzas
Bruselas, 2 de febrero de 2001

La introducción del euro en los Estados miembros participantes lo convierte en la moneda de Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos y Portugal. Se pueden consultar los detalles en el artículo 299 del Tratado CE, donde se especifica la aplicabilidad del Tratado en relación con la soberanía territorial de los Estados miembros. En consecuencia, el euro también se introdujo en los departamentos de ultramar franceses de Guadalupe, Martinica, Guyana francesa y la Reunión[1], en las Azores y Madeira[2] y en las Islas Canarias, entre otros. Sin embargo, eso no es todo. La introducción del euro también tiene consecuencias sobre los "territorios de ultramar no pertenecientes a la Comunidad" de algunos Estados miembros así como sobre antiguos acuerdos monetarios o cambiarios con terceros países firmados previamente por los Estados miembros participantes. El objeto de esta nota es proporcionar una visión general de estas tres últimas cuestiones.

[1] Guadalupe y Martinica pertenecen a las Pequeñas Antillas, al norte de Venezuela. La Guyana francesa se encuentra al norte de Sudamérica, entre Brasil y Surinam. La Reunión se encuentra al este de Madagascar.

[2]Las Azores y Madeira se encuentran en el Atlántico Norte, a la altura de Portugal y Marruecos, respectivamente.

>Acuerdos monetarios y cambiarios con terceros países

Copyright © y diseño 1998-2002 Webpublicreaciones. Todos los derechos reservados.
webpubli.com y elgratissitio.com son propiedad de Marc Antonsen, Colombia & Belgica
Politica de Privacidad

Fuente: © La Comisión Europea